Lunes, 25 de abril de 2005
Crónica personal del concierto que Lou Reed ofreció el pasado 16 de abril en Donostia.
Sencillo y entrado en años, pero no por ello viejo, Lou Reed ofreció ante el público del Kuursal donostiarra su único concierto en la península, dentro de su gira europea. Salió al escenario seguro y humilde, sin grandes parafernalias, con los pantalones vaqueros de siempre y una camiseta normal; creo que era roja y de ella sobresalía una bonita barriga cervecera; se ve que no lleva mal esto de los sesenta. Acompañado de los cuatro músicos que llevan con él desde hace años (guitarra, bajo, chelo y batería), Lou interpretó, junto con canciones de los últimos años, temas clásicos que se convirtieron en iconos de los años 70 y que en esta ocasión erizaron la piel de los que eran jóvenes en aquellos años. A mi, personalmente, me vinieron a la memoria los eternos viajes de verano a la playa, que mi padre amenizaba con canciones como “A perfect day” o “Charles girl”; quien me iba a decir que años más tarde escucharía las mismas canciones con mi padre en Donostia.
Se podía pensar que los años abrían hecho mella en el directo del cantante newyorkino y puede que no tengan la misma fuerza, pero su mano sigue agarrando firme la guitarra y su voz sigue siendo la misma de siempre. Cuando Lou se acerca al micro, en vez de cantar a todo el público, parece que habla, dirigiéndose personalmente a ti, con la voz profunda y pausada, intentando decirte algo así como “tranquilo chico, la vida sigue, no te preocupes”. Entiendo la música como un vehículo de pensamientos y sentimientos, que cada uno interpreta a su manera, y esto es lo que yo, sin apenas entender inglés, sentí y pensé ante la voz calmada pero constante del antiguo cantante de los Velvet Underground. Puede que estuviese algo frío durante gran parte del concierto, pero tampoco un auditorio sentado se animo demasiado hasta bien entrada la noche. Se le puede reprochar que se mantuviera poco comunicativo, pero son 63 años los que carga a la espalda y algo habrá que perdonarle a una vida llevada de escenario en escenario.
*Nota del autor: No tengo gran idea de música, soy un ignorante de la parte técnica de la música; de hecho, de pequeño intenté aprender a tocar hasta cuatro instrumentos, sin éxito alguno en ninguno de ellos. Sin embargo, entiendo la música como uno de los medios comunicativos más eficaces, que cada uno interpreta a su manera, sin necesidad de saber de música; no hace falta más que escuchar, y sentir.
Por: Beñat Zaldua | General | Comentarios (1) | Referencias (0)
Ese periodistaaaa!!! ueueueee, vaya estilazo q tienes tronco, yeaah!! weno,xiqiyo, déjate de tanto artículo y pásate a hacernos una visit por el pisito, q se os exa de menos!bexuqis*
Room number 6...the best!! | 22-05-2005 19:58:14
u!
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